Asociación Española de Psicología Sanitaria

Noticias

Psicología

Qué hacer cuando la ansiedad se adelanta a todo: consejos para volver al presente

30 abr 2026 · 16:38👁 64 visitas
Qué hacer cuando la ansiedad se adelanta a todo: consejos para volver al presente

Qué hacer cuando la ansiedad se adelanta a todo: consejos para volver al presente

Pensar en el futuro puede ayudarnos a organizarnos, tomar decisiones y prepararnos mejor para lo que viene. Sin embargo, cuando la mente se adelanta constantemente a todo lo que podría salir mal, esa capacidad de anticipación puede convertirse en una fuente de angustia.

La ansiedad anticipatoria aparece cuando una persona empieza a sufrir por situaciones que todavía no han ocurrido. Puede suceder antes de una reunión, una prueba médica, una conversación importante, un examen, un viaje o incluso ante planes cotidianos. La mente imagina escenarios negativos, el cuerpo reacciona como si el peligro ya estuviera presente y la persona puede sentirse atrapada en una preocupación difícil de detener.

No se trata simplemente de “pensar demasiado”. Para quien la vive, la ansiedad anticipatoria puede generar cansancio, irritabilidad, bloqueo, tensión muscular, problemas de sueño, sensación de falta de control o necesidad constante de buscar seguridad.

Aunque cada caso es diferente, existen algunas claves que pueden ayudar a calmar la mente cuando empieza a vivir demasiado en el futuro.

Diferenciar preparación de preocupación

Prepararse para una situación puede ser útil. Por ejemplo, revisar una cita, organizar documentación o pensar qué queremos decir en una conversación importante puede ayudarnos a sentirnos más seguros.

El problema aparece cuando la mente entra en un bucle de preocupación que ya no ayuda a resolver nada. Dar vueltas una y otra vez a lo mismo, imaginar todas las posibilidades negativas o intentar controlar cada detalle puede aumentar la sensación de amenaza.

Una pregunta sencilla puede ayudar a distinguirlo:

¿Esto que estoy pensando me ayuda a actuar o solo me está haciendo sufrir?

Si la respuesta es que solo aumenta el malestar, quizá sea momento de parar, respirar y volver a lo que sí está bajo nuestro control.

Escribir lo que preocupa para ordenarlo

Cuando los pensamientos se quedan dando vueltas en la cabeza, pueden parecer más grandes y confusos. Escribirlos ayuda a sacarlos fuera, verlos con más distancia y organizarlos mejor.

Puede ser útil anotar qué preocupa, qué parte depende realmente de nosotros y qué pasos concretos podemos dar. A veces, al verlo por escrito, la preocupación deja de parecer una amenaza enorme y empieza a convertirse en algo más manejable.

No se trata de escribir para encontrar una solución perfecta, sino para ordenar el ruido mental.

Volver al cuerpo

La ansiedad no solo ocurre en la mente. También se nota en el cuerpo: respiración acelerada, presión en el pecho, nudo en el estómago, tensión en la mandíbula, inquietud o sensación de bloqueo.

Por eso, volver al cuerpo puede ayudar a regresar al presente. Respirar de forma pausada, caminar, estirar, mover el cuerpo, ducharse con calma o prestar atención a los pies apoyados en el suelo son formas sencillas de recordarle al sistema nervioso que, en este momento, no todo está ocurriendo a la vez.

A veces no podemos calmar la mente directamente, pero sí podemos empezar calmando el cuerpo.

Limitar la búsqueda constante de seguridad

Cuando sentimos ansiedad, es normal buscar tranquilidad: preguntar varias veces, revisar información, comprobar mensajes, mirar síntomas en internet o intentar asegurarnos de que todo va a salir bien.

El problema es que esa calma suele durar poco. Al cabo de un rato, la duda vuelve y la persona necesita comprobar otra vez. Así se crea un círculo que mantiene la ansiedad.

Reducir poco a poco estas comprobaciones puede ayudar a recuperar confianza. No significa dejar de pedir ayuda cuando hace falta, sino observar cuándo esa búsqueda de seguridad se convierte en una necesidad constante que alimenta el miedo.

En esta línea, Fernando Pena, presidente de AEPSIS, aborda en su libro El miedo a enfermar cómo la preocupación por la salud puede convertirse en un ciclo de dudas, comprobaciones y alivio momentáneo que mantiene la ansiedad.

Preguntarse: “¿qué puedo hacer ahora?”

La ansiedad anticipatoria suele llevarnos a escenarios futuros. Por eso, una pregunta muy útil es:

¿Qué puedo hacer ahora mismo?

Quizá la respuesta sea enviar un correo, preparar una cita, descansar, comer algo, salir a caminar o simplemente esperar. Esta pregunta ayuda a separar lo imaginado de lo real y devuelve la atención al presente.

No siempre podemos resolver hoy lo que nos preocupa del futuro, pero casi siempre podemos hacer algo pequeño para cuidarnos en este momento.

Reducir la evitación poco a poco

Cuando algo nos da ansiedad, es comprensible querer evitarlo. Cancelar planes, posponer conversaciones o dejar de exponernos a determinadas situaciones puede aliviar a corto plazo. Sin embargo, si la evitación se convierte en una costumbre, la ansiedad puede hacerse cada vez más grande.

Afrontar no significa lanzarse de golpe a lo que más miedo da. Muchas veces, el camino más saludable es avanzar de forma gradual, con pasos pequeños y realistas.

La clave no es hacerlo perfecto, sino empezar a recuperar la sensación de capacidad.

Pedir ayuda también es una forma de cuidarse

La ansiedad anticipatoria no siempre desaparece solo con fuerza de voluntad. Si empieza a afectar al descanso, al trabajo, a las relaciones, a la toma de decisiones o a la vida diaria, puede ser importante pedir ayuda profesional.

La terapia psicológica permite comprender qué mantiene esa ansiedad, trabajar los pensamientos anticipatorios y desarrollar herramientas adaptadas a cada persona.

No se trata de dejar de pensar en el futuro, sino de aprender a no vivir atrapados en él. La mente intenta protegernos anticipando problemas, pero también necesita aprender que no todo lo que imagina es una amenaza real.

Volver al presente no siempre es fácil, pero puede entrenarse. A veces empieza con algo tan sencillo como respirar, poner nombre a lo que sentimos y preguntarnos qué pequeño paso podemos dar ahora.

Desde AEPSIS seguimos impulsando espacios de divulgación y formación sobre salud emocional. No te pierdas el Congreso Internacional sobre Duelo, los días 11 y 12 de junio, un encuentro online y gratuito sobre las distintas formas de pérdida y sus procesos de acompañamiento.

Información de contacto
Tlf: (+34) 688 918 321
(horario de lunes a viernes 9 a 21 horas)
Email: info@aepsis.com
Síguenos, las mejores promociones están en nuestras redes
Facebookinstagram
Diseño web:
Publicidad y tiendas online