No todas las pérdidas tienen forma de despedida definitiva. A veces, el duelo aparece cuando una relación termina, cuando una historia compartida se rompe o cuando una persona debe aprender a vivir sin alguien que sigue existiendo, pero ya no ocupa el mismo lugar en su vida.
¿Qué ocurre cuando el amor se acaba, pero el vínculo emocional sigue presente? ¿Por qué una ruptura puede doler tanto aunque haya sido necesaria? ¿Cómo se atraviesa la pérdida de una relación, de una rutina, de un proyecto común o de la persona que imaginábamos a nuestro lado?
Estas serán algunas de las claves que abordará Anna Gil en el próximo Congreso Internacional de Duelo de AEPSIS, que se celebrará los días 11 y 12 de junio en formato online y 100% gratuito.
Anna Gil Wittke es psicóloga, sexóloga, terapeuta de pareja y codirectora del Instituto de la Pareja. A lo largo de su trayectoria profesional ha trabajado ampliamente en el ámbito de las relaciones afectivas, la sexualidad, la terapia de pareja, la dependencia emocional y los procesos de reconstrucción personal tras una crisis o una ruptura.
Su ponencia estará centrada en el duelo en el amor, una experiencia muy frecuente y, al mismo tiempo, muchas veces poco reconocida. Porque el duelo no aparece únicamente tras la muerte de una persona. También puede surgir cuando termina una relación, cuando alguien se separa, cuando se rompe un vínculo importante o cuando una persona debe aceptar que aquello que esperaba de una historia de amor ya no va a suceder.
En diferentes intervenciones, Anna Gil ha abordado cuestiones muy relacionadas con este tema, como el desgaste progresivo en las relaciones, el apego ansioso, la dificultad de volver a relacionarse tras una ruptura o la necesidad de reconstruir la conexión emocional cuando una pareja atraviesa una crisis. También ha hablado sobre la importancia de escuchar, acompañar y ser pacientes cuando la persona amada atraviesa un proceso de duelo.
Una de las ideas más importantes en este tipo de procesos es comprender que una ruptura no solo implica perder a una persona. También puede significar perder una forma de vida, una identidad compartida, planes de futuro, espacios cotidianos, vínculos familiares o incluso una versión de uno mismo que existía dentro de esa relación.
Por eso, atravesar el duelo en el amor no consiste simplemente en “pasar página”. Requiere tiempo, comprensión y un proceso emocional en el que la persona pueda reconocer lo que ha perdido, aceptar lo que siente y reconstruirse sin negar el dolor.
Algunas claves que pueden ayudar en este camino son permitirse sentir sin juzgarse, evitar compararse con el ritmo de otras personas, cuidar los espacios de contacto con la expareja cuando dificultan la recuperación, apoyarse en vínculos seguros y recordar que volver a estar bien no significa olvidar, sino aprender a vivir de una manera nueva.
También es importante diferenciar entre echar de menos y querer volver, entre amor y dependencia, entre nostalgia y decisión consciente. Muchas veces, después de una ruptura, la mente vuelve una y otra vez a los recuerdos, a las dudas o a la posibilidad de recuperar lo perdido. Comprender este proceso puede ayudar a no tomar decisiones desde la urgencia emocional, sino desde una mirada más serena y cuidada.
Desde AEPSIS queremos abrir un espacio para hablar del duelo desde distintas perspectivas: la muerte, la enfermedad, la infancia, la discapacidad, la familia, el final de la vida y también las pérdidas afectivas que forman parte de la experiencia humana.
El Congreso Internacional de Duelo de AEPSIS ya cuenta con más de 8.700 personas inscritas y reunirá a 14 ponentes nacionales e internacionales en dos jornadas de formación, reflexión y acompañamiento emocional. Se trata de una oportunidad única para acceder de forma gratuita a ponencias especializadas sobre duelo, salud mental y acompañamiento, desde una mirada profesional, cercana y profundamente humana.
La inscripción gratuita continúa abierta para todas las personas interesadas en comprender mejor los procesos de duelo, acompañar desde una mirada más respetuosa y seguir formándose en el ámbito de la psicología, la salud mental y el acompañamiento emocional.

