Cuando el cuidado también necesita cuidado: reflexiones sobre familias y TEA
Hablar del autismo suele llevarnos inmediatamente a pensar en diagnósticos, intervenciones o estrategias educativas. Sin embargo, hay una realidad que muchas veces queda en segundo plano: la experiencia emocional de quienes acompañan y cuidan.
En una nueva entrevista dentro de la serie de conversaciones con docentes de AEPSIS (Asociación Española de Psicología Sanitaria), el psicólogo Juanjo Delmás dialogó con Caridad Pérez, psicóloga especializada en psicología perinatal, detección del autismo y acompañamiento a familias.
Durante la conversación abordaron una cuestión fundamental: cómo sostener el cuidado sin desaparecer en él. A partir de su experiencia profesional y también personal como mujer dentro del espectro autista, Caridad reflexiona sobre el papel de las familias, el agotamiento emocional de los cuidadores y la importancia del autocuidado como parte esencial del proceso.
El cuidado invisible de quienes acompañan
En muchas familias donde hay una persona con TEA u otras condiciones del neurodesarrollo, la atención suele centrarse —de forma comprensible— en el bienestar del niño o del familiar que necesita apoyo.
Sin embargo, este enfoque puede tener un efecto secundario silencioso: los cuidadores pasan a un segundo plano.
Madres, padres o familiares dedican gran parte de su energía a acompañar, organizar terapias, gestionar rutinas y responder a necesidades que a menudo son intensas y continuas. Ese compromiso implica una gran entrega emocional, física y psicológica.
Caridad Pérez lo resume con una imagen muy clara: el cuidador es como un “kit de primeros auxilios” disponible las 24 horas del día.
Pero incluso el mejor kit necesita mantenimiento.
Cuando el cuidado se prolonga durante años sin espacios de descanso, puede aparecer el agotamiento, la sensación de despersonalización o la idea de que la propia vida queda suspendida en función del rol de cuidado.
Por eso, uno de los mensajes centrales de la entrevista es claro: cuidar también implica aprender a cuidarse.
El peligro de olvidarse de uno mismo
Uno de los aspectos que más llamó la atención durante la conversación fue la presión que muchos cuidadores sienten —a veces externa, pero muchas veces interna— por hacerlo todo perfectamente. Algunos padres expresan ideas como “Tengo que estar disponible siempre”, “Si me tomo un descanso, algo puede pasar” o “Mi hijo necesita todo de mí”. Aunque estas creencias nacen del amor y la responsabilidad, pueden convertirse en una carga difícil de sostener.
Caridad explica que cuando el cuidado se convierte en una exigencia constante sin espacio para uno mismo, el cuidador puede llegar a perder parte de su identidad personal. Por eso propone un cambio de mirada: el bienestar del cuidador no es un lujo, sino una necesidad. Pequeños gestos cotidianos pueden marcar la diferencia:
- salir unos minutos a caminar
- tomar un café en silencio
- dedicar un momento a respirar y reconectar
- pedir apoyo a familiares o amigos
No se trata de grandes cambios, sino de pequeños espacios de recuperación emocional.
Comprender el autismo como parte de la vida familiar
Otro punto importante de la entrevista es la idea de entender el autismo como un proceso dentro de la vida familiar, no como una carga que define toda la experiencia. El TEA forma parte de un espectro amplio y diverso. Cada persona tiene necesidades, capacidades y ritmos diferentes.
Por eso Caridad insiste en algo esencial: no encasillar a los niños ni limitar sus posibilidades. A veces, por miedo o por desinformación, algunas familias restringen demasiado las actividades de sus hijos pensando que “no podrán hacerlo”. Sin embargo, permitir experiencias —como actividades extracurriculares, deporte o espacios de socialización— no solo favorece el desarrollo del niño, sino que también permite que los cuidadores tengan momentos de descanso y autonomía. Además, comprender el autismo desde la neurodiversidad ayuda a construir una convivencia más respetuosa dentro de la familia y la sociedad.
El papel del diagnóstico y la información adecuada
Durante la entrevista también se abordó otro aspecto clave: la importancia de un diagnóstico adecuado y una buena psicoeducación para las familias. Cuando un diagnóstico se entrega sin suficiente explicación o acompañamiento, muchas familias quedan con dudas, temores o información incompleta. En ocasiones aparecen mitos o creencias erróneas sobre el autismo que pueden aumentar la ansiedad o generar expectativas poco realistas.
Por eso el acompañamiento profesional debe incluir no solo la evaluación, sino también espacios de orientación para madres, padres y cuidadores. Entender qué significa realmente el TEA, qué apoyos existen y cómo adaptarse a las necesidades del niño puede transformar la experiencia familiar.
Un mensaje para las familias
En el cierre de la entrevista, Caridad Pérez compartió una reflexión dirigida especialmente a las familias que están recorriendo este camino. Su invitación es sencilla pero profunda: mirar al niño más allá del diagnóstico. Un niño con autismo no es un problema ni una etiqueta. Es una persona con su forma particular de percibir el mundo, de aprender y de relacionarse. Acompañar ese proceso implica paciencia, adaptación y aprendizaje continuo, pero también puede convertirse en una experiencia enriquecedora para toda la familia. Y en ese camino, recordar algo esencial: Si los cuidadores aprenden a cuidarse, a comunicarse y a apoyarse entre ellos, el bienestar familiar tiene muchas más posibilidades de crecer.
La conversación con Caridad Pérez pone sobre la mesa un tema que muchas veces queda invisibilizado: el bienestar de quienes cuidan.
En una sociedad marcada por el cansancio, la sobrecarga y la exigencia constante, hablar del autocuidado de madres, padres y familiares no es solo importante: es una necesidad para la salud emocional de las familias. Reconocer los límites, pedir ayuda y crear redes de apoyo puede marcar una diferencia significativa en el equilibrio familiar y en el acompañamiento de personas dentro del espectro autista.
Desde AEPSIS, seguimos impulsando espacios de reflexión y divulgación que acerquen la psicología a la realidad de las personas, compartiendo experiencias profesionales y humanas que contribuyan a una mayor comprensión de la salud mental.
Si te interesa profundizar en estas reflexiones y escuchar la conversación completa, te invitamos a ver la entrevista completa con Caridad Pérez, donde se desarrollan con mayor detalle todas estas ideas sobre autismo, autocuidado y acompañamiento familiar.

