Bullying: aproximación al término, datos y tipos de violencia.

Es el psicólogo Dan Olweus el primero que se preocupa por la violencia escolar en su país. Empezó a estudiarlo en noruega en 1973 y se vuelca en la investigación, a partir de 1982 debido al suicidio de tres jóvenes en ese mismo año. En un periódico describe: “Durante dos años, Johnny , un chico de 13 años, fue un juguete para algunos de sus compañeros de clase. Los jóvenes lo perseguían por dinero, era obligado a tragarse hierbajos y a beber leche mezclada con detergente, lo golpeaban, le pegaban dentro de los baños y le ponían una cuerda por el cuello para pasearlo como a un animalillo. Cuando los torturadores de Johnny fueron interrogados sobre estos maltratos dijeron que lo perseguían sólo porque era divertido” (extracto del periódico presentado en Olweus, 1993, p. 7).

En España no hay estudios oficiales hasta que surgió el estudio del defensor del menor de 1999. Existen programas de prevención de los cuales han sido pioneros en Sevilla, con un programa educativo de prevención que han llevado a cabo desde 1997.

El término surge literalmente del inglés «bully», que significa matón o agresor. Se trata de conductas que tienen que ver con la intimidación, tiranización, aislamiento, amenaza, insultos, sobre una víctima o víctimas señaladas. El primer autor que definió este fenómeno fue Olweus, hacia la mitad de la década de los 80: » un alumno es agredido o se convierte en víctima cuando está expuesto, de forma repetida y durante un tiempo, a acciones negativas que lleva a cabo otro alumno o varios de ellos” (Olweus, 1986).

Rosario Ortega, Catedrática en Psicología y miembro de la Sociedad Española de Psicología de la Violencia, define el bullying, en una entrevista realizada por el diario de Córdoba, como “Un fenómeno de violencia interpersonal injustificada que ejerce una persona o grupo contra sus semejantes y que tiene efectos de victimización en quien lo recibe. Se trata estructuralmente de un abuso de poder entre iguales” (Diario de Córdoba, 2004).

El martes día 1 de abril de 2014, aparece una noticia en un periódico de la red, lainformacion.com, que habla sobre el fenómeno del bullying y de que los estudiantes, el 81%, están preocupados por ello. Es tan problemático el caso que incluso la Confederación Española de Centros de Enseñanza presenta un portal web para luchar contra el acoso escolar. En la noticia aparece: “El responsable de Intermedia Social Innovation, Reynaldo Rivera, explicó que su organización realizó un estudio a nivel europeo en el que se encuestó a 6.000 adolescentes de entre 12 y 18 años, y que concluye que el porcentaje de menores que había amenazado o agredido alguna vez a algún compañero es prácticamente igual que el de quienes han sufrido alguna situación de esta índole (en torno al 35%).

Además, uno de cada cuatro jóvenes asegura que no se siente libre para expresar sus opiniones sobre diferentes temas en su grupo de amigos”. De entre otras cuestiones también se habla de la poca implicación de los padres con sus hijos, ya que el 73% de los menores señala que nunca ha jugado con sus padres a ningún videojuego. El poco tiempo o casi nulo que pasan los progenitores con los niños/as hace que además, no tengan la suficiente confianza para hablar a sus padres del acoso escolar, ya que así lo manifiestan un 60% de los encuestados.

En 2015, las cifras se han disparado hasta un 75% y 7 de cada 10 niños/as dicen que es un tema diario, que se ve en las escuelas y en las propias aulas. La Fundación ANAR alerta de que el inicio de este problema se da ya en niños de 7 años. La forma más habitual de violencia es la psicológica, sobre todo por el uso intensivo de nuevas tecnologías, a lo que llamamos “Ciberbullying”. Desde 2009, las llamadas a este recurso de ANAR, atendido por 200 psicólogos las 24 horas del día y todos los días del año, se han cuadruplicado pasando de 154 en ese año a 573 en 2015.

Los tipos de violencia más utilizados son los que siguen:

  • Violencia física. Esta es la violencia más llamativa, ya que los golpes dejan secuelas físicas que todos podemos ver. Algunos ejemplos de este tipo de violencia son: empujones, patadas, agresiones con objetos, etc. Se da con más frecuencia en Primaria que en Secundaria.

  • Verbal: es la más habitual. Insultos y motes principalmente, también menosprecios en público, resaltar defectos físicos, etc.

  • Psicológica. Este tipo de violencia es más difícil verla, ya que sus secuelas son internas para la persona. Esta violencia es más peligrosa incluso que la física, ya que minan la autoestima del individuo y fomentan su sensación de temor.

  • Social: pretende aislar al joven del resto del grupo y compañeros. Este hecho hace que el niño/a que sufre bullying se haga más vulnerable y no tenga ninguna defensa ni apoyo.

Como podemos observar, es un tema sobre el que se ha escrito hasta la saciedad, pero sigue necesitando que los/as expertos/as sigan ahondando en el análisis y reflexión. Los/as profesionales debemos dar respuesta a este tipo de maltrato que está creciendo cada vez más. Actualmente, se están llevando a cabo muchos programas de concienciación y sensibilización, pero aún debemos dar más pasos para poder erradicar este tipo de situaciones.

Sonia Morató Piñol. Pedagoga especializada en violencia de género.

Dirección de e-mail: soniamp1@outlook.es

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