Tras el cambio de hora, un pequeño desajuste con efectos reales
En los días posteriores al cambio de hora, muchas personas experimentan una sensación de cansancio, falta de concentración e irritabilidad. Desde la psicología, esto se explica por el desajuste del ritmo circadiano, nuestro reloj interno que regula el sueño, la energía y el estado de ánimo. Al adelantar el reloj, el organismo necesita unos días para adaptarse. Durante ese periodo, es común dormir peor, sentirse más disperso y tener menor tolerancia al estrés. Es, en esencia, un “mini jet lag”…

