El cansancio que la autoayuda no puede arreglar
En la clínica contemporánea observamos un fenómeno que no debería sorprendernos, muchas personas no llegan diciendo que están “rotas”, sino exhaustas de funcionar bien, de sostener sin tregua, de intentar optimizarse con técnicas y hacks psicológicos que proliferan por internet.
Mientras su sistema nervioso opera en activación crónica y desgaste acumulado, ese desgaste lo que muchos llaman “cansancio emocional” no es simplemente estrés leve ni la promesa de bienestar que ofrecen los gurús de turno.
Sino un fenómeno real que psicólogos como Kristin Neff han investigado en términos de autocompasión, mostrando que el bien‑estar verdadero no viene de soluciones rápidas sino de habilidades humanas complejas como la autovalidación y la reducción de autojuicio.
Autores recientes como Vincent Deary han puesto sobre la mesa cómo la cultura contemporánea del “siempre puedes mejorar” alimentada por un exceso de contenido de autoayuda online agrava el desgaste porque convierte la psicología en otro producto de rendimiento personal en vez de una práctica de comprensión.
Y ahí está lo polémico: la solución no está en otro video viral ni en otro reto de 30 días, sino en el trabajo clínico con un psicólogo que pueda discernir entre cansancio adaptativo, exigencia interiorizada y patrones relacionales disfuncionales, legitimar el sufrimiento sin patologizarlo y acompañar un proceso de regreso a sí mismo que no se basa en modas, sino en evidencia, relación terapéutica y trabajo sostenido.
José Jaime Pascual Piqueres
Psicólogo colaborador en el Centro de Psicología Calma al Mar
Miembro de la Asociación Española de Psicología Sanitaria AEPSIS

