Tras el cambio de hora, un pequeño desajuste con efectos reales

En los días posteriores al cambio de hora, muchas personas experimentan una sensación de cansancio, falta de concentración e irritabilidad.

Desde la psicología, esto se explica por el desajuste del ritmo circadiano, nuestro reloj interno que regula el sueño, la energía y el estado de ánimo.

Al adelantar el reloj, el organismo necesita unos días para adaptarse. Durante ese periodo, es común dormir peor, sentirse más disperso y tener menor tolerancia al estrés. Es, en esencia, un “mini jet lag” sin viajar.

Aunque estos efectos son temporales, pueden notarse más en niños, personas mayores o quienes ya tienen dificultades de sueño. Mantener rutinas estables y exponerse a la luz natural ayuda a acelerar la adaptación.

Este fenómeno nos recuerda algo importante, pequeños cambios en el entorno pueden tener un impacto significativo en nuestra mente.

José Jaime Pascual Piqueres
Psicólogo colaborador en el Centro de Psicología Calma al Mar
Miembro de la Asociación Española de Psicología Sanitaria AEPSIS